Estació del Nord
ESTACIÓ DEL NORD

En 1917 la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España (incluida en RENFE cuando fue nacionalizada en 1941) inauguraba esta Estación de ferrocarril diseñada por Demetrio Ribes, una esplendorosa joya modernista, conocida popularmente como la Estación del Norte.

 

Durante la guerra civil española (1936-1939) este espacio condensó los efectos de la “guerra total” sobre la población civil, pero también simboliza en nuestro presente el enorme despliegue de solidaridad con millones de evacuados. Desde los primeros días de la guerra, decenas de miles de personas no combatientes (ancianos, mujeres, niños y niñas) comenzaron a abandonar sus casas dirigiéndose hacia Madrid para escapar preferentemente de la violencia política desplegada por el ejército rebelde en su avance a través de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha. En la capital española comenzaron a sufrir el terror planificado de los bombardeos de la aviación nazi-fascista, gobiernos aliados a los golpistas, para pasar posteriormente a padecer el cerco militar de la ciudad.

 

Desde Madrid se inició una evacuación organizada de ancianos, mujeres e infancia hacia las todavía tranquilas zonas de retaguardia. La Estación del Norte se convertiría en el punto neurálgico de esta evacuación dirigida y apoyada por el ejemplo solidario desplegado por instituciones públicas valencianas y estatales, sindicatos, partidos, asociaciones y ayuda internacional. En la Estación, el Comité Nacional de Refugiados atendía las primeras necesidades alimenticias y sanitarias de los evacuados. Posteriormente, con una particular atención hacia la infancia (colonias escolares), desde València se distribuía al colectivo evacuado en las provincias valencianas, Cataluña y Murcia.

 

En la València capital de la República (noviembre 1936-octubre 1937) se instalaría el Comité Nacional de Refugiados (calle Salvador Seguí, actualmente Conde de Salvatierra) y su sucesor, la Oficina Central de Evacuación y Asistencia a Refugiados (OCEAR) que estableció en València una de las dos Oficinas de Etapa para la Evacuación y Asistencia a Refugiados. También la Consejería de Asistencia Social del Consejo Provincial de València (Plaza de los Derechos del Niño, 2, actualmente de San Luis Bertrán) mantenía sus centros de protección a los evacuados.

 

Así, cuando finalizaba el año 1936, el territorio valenciano acogía a unos 250.000 evacuados y la ciudad de València recibía la felicitación de la Misión Sanitaria de la Sociedad de Naciones (precursora de la actual ONU) por su atención a los evacuados. Las progresivas derrotas militares republicanas desde principios de 1937 obligaron a la evacuación de millones de personas hacia la retaguardia republicana procedentes de Málaga, Asturias, País Vasco, Aragón o la provincia de Castelló. Así, la ciudad de València pasaría de unos 320.195 habitantes en los años treinta a 413.969 en 1939, cuando terminaba la guerra. Este constante incremento demográfico provocó una presión sobre los servicios sanitarios, el alojamiento y el abastecimiento alimenticio, así como un reto de gestión de esta crisis humanitaria. A pesar de puntuales conflictos de convivencia, la solidaridad consiguió limitar, especialmente con la infancia, las devastadoras consecuencias de la guerra.

 

La Estación del Norte es Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural, así como una de las estaciones históricas de Adif contemplados en el Patrimonio Histórico Español.